Más de 200 muertos por el terremoto en Italia. Berlusconi actualiza el balance de víctimas: 207 muertos, 17 sin identificar; 100 heridos graves y 15 desaparecidos.- Nuevas réplicas sacuden el centro de Italia mientras avanzan las labores de rescate tras el temblor de ayer, seguido esta noche y en la mañana de hoy por varias réplicas, algunas de magnitud de hasta 4,8, los equipos de rescate se centran en el rescate de las víctimas que aún pueda haber bajo los cascotes a los que han quedado reducidos miles de casas y edificios. Berlusconi ha informado de que a esta hora son 15 los desaparecidos. Un total de 7.000 personas trabajan para encontrar a estas personas. Mientras tanto... Nuevos temblores varios nuevos sismos se han podido sentir a lo largo de la madrugada y la mañana. El suelo ha temblado y los vecinos de L’aquila han vuelto a sentir pánico en mitad de un gran alboroto. Las réplicas no dan tregua a los habitantes de esta ciudad. Esta noche ya saltaron las alarmas. A las 23.57, y con una magnitud de 3,8 grados en la escala de Richter, la tierra ha vuelto a temblar en los alrededores de las ciudades de L'Aquila, Barreto y Scoppitto. Pasada la 1.15 de la madrugada, una nueva sacudida, esta vez de 4,8 grados, se ha sentido de nuevo sobre la zona. Por ello, Berlusconi ha recomendado a la población que "no entren en sus casas". Grandes destrozos Una mujer sentada a pocos metros, se sobresalta. Sus dos hijas están ahí abajo. De 22 y 24 años, vivían en un piso en la primera planta y estudiaban en la universidad local. "Volvieron a L'Aquila el domingo por la noche, a las 23.30. Tenían clase la mañana siguiente", dice Marcella. Las lágrimas se asoman, pero la madre las mantiene ahí, en el borde de los ojos. Repite varias veces, como en una letanía, la palabra "clase". La interrumpen las excavadoras, que reanudan su acción. Un poco más allá, ante otro edificio derrumbado, Renato Salvarese, de 49 años, trata de echar una mano. Fue otro de los que primero se lanzaron entre los escombros durante la noche. Unas monjas que gestionan una residencia para ancianos le describen como un héroe. "Se me murió un chaval, Andrea, entre las manos, hostias. Sólo decía 'sacadme, por favor, sacadme'. Nada más. Le sacamos, pero demasiado tarde", dice Salvarese, y no hay nada más que añadir. En la parte nueva de la ciudad, miles de personas deambulaban aparentemente sin rumbo. Se sienten más seguros en los espacios abiertos, ante las constantes réplicas. Muchos pasarán esta noche en tiendas de campaña instaladas en los dos centros deportivos de la ciudad, que no dan abasto. Otros dormirán en sus vehículos.
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